
MÓNICA
¡Hola! Soy Mónica.
Soy la tercera generación de una familia de fotógrafos, así que sí… se podría decir que lo llevo en la sangre. Con el tiempo, esa pasión se convirtió en mi profesión, pero sobre todo en mi forma de entender los recuerdos.
Me encanta guardar momentos bonitos.
De los que pasan rápido.
De los que dentro de unos años te harán parar y sonreír.
Trabajo con familias, bebés y parejas, y hay algo que siempre me dicen cuando terminamos una sesión: que tengo mucha paciencia.
Y es verdad.
Porque trabajar con niños, con bebés o incluso con adultos que no están acostumbrados a una cámara no va de correr.
Va de saber esperar.
De observar.
De encontrar ese momento real en el que todo encaja.
Ahí es cuando aprieto el botón.
También me encantan los perritos, los gatitos… y sí, probablemente en algún momento te suelte una referencia de Los Simpson sin venir a cuento.
Pero más allá de eso, si hay algo importante para mí, es que no vengas a hacerte fotos.
Que vengas a vivir una experiencia tranquila, natural… y que te lleves un recuerdo que de verdad tenga valor con el tiempo.

