Los primeros días de tu bebé pasan muy rápido.
Son momentos únicos, delicados y completamente irrepetibles. Por eso, este tipo de sesión está pensada para realizarse en sus primeros días de vida, cuando todo es aún muy pequeño y especial.
Pero, sobre todo, está pensada para que estéis tranquilos.
Trabajo con tiempos adaptados al bebé, sin prisas y respetando en todo momento su ritmo. Cada postura y cada detalle se cuidan con delicadeza, buscando no solo una imagen bonita, sino también un entorno seguro y cómodo para él.
Después de más de 10 años de experiencia, sé lo importante que es crear un ambiente de calma, donde tanto el bebé como vosotros podáis sentiros cómodos y en confianza en todo momento.
No tenéis que preocuparos por nada.
Yo me encargo de guiar toda la sesión para que podáis disfrutarla.
El resultado son fotografías suaves, cuidadas y llenas de calma, que os permitirán volver a esos primeros días una y otra vez.
Este tipo de sesiones se realizan en los primeros 10-12 días de vida, por lo que es recomendable reservar durante el embarazo.

